Cómo equilibrar la vida y el trabajo

Publicado por Catalina Rojas en

Hoy día, existe una lucha común que a menudo surge del conflicto entre la vida personal y la vida laboral, y es la tarea de equilibrar los dos. Los Motivadores de Bienestar nos encontramos lidiando con este problema profesional una y otra vez con nuestros clientes. Especialmente cuando existen problemas de fatiga, baja energía, disminución de la motivación y enfermedad; desencadenados como resultado de este desequilibrio. En este blog les hablaré de cómo equilibrar la vida y el trabajo.

Si te encuentras en esta situación en la cual no has logrado establecer un equilibrio sano entre tu vida personal y laboral, te será muy útil considerar algunas de las siguientes sugerencias para generar soluciones a corto plazo, y mejorar este importante balance en tu vida.

1. Fomenta el establecimiento de límites.

Trabajar duro sin tener tiempo para nosotros y nuestras actividades personales o familiares, puede encontrarse «justificado» en trabajos en los que se sacrifican el tiempo, la tranquilidad y la buena salud. Pero, ¡no tiene que ser así! Debemos trazar algunos límites saludables entre el tiempo personal reparador y las demandas de nuestro lugar de trabajo. De no hacerlo, corremos el riesgo de someternos a niveles de estrés peligrosos y con consecuencias a la larga irreparables. Aprender a priorizar es el secreto, ¡nunca permitas que el trabajo ocupe el primer lugar en tu vida!

2. Busca la realización de tu potencial.

Algunas personas luchan en sus carreras debido a la falta de confianza en sí mismos y un sentimiento de incompetencia. Si estás atrapada en un lugar de trabajo donde no te sientes valorada por el aporte que das y donde no se recompensa tu esfuerzo, quizás sea hora de buscar nuevas alternativas que puedan brindarte una mayor satisfacción. Recuerda que la primera persona que debe reconocer tu valor eres tu misma.

3. Evita los conflictos negativos en el lugar de trabajo.

Si las relaciones de trabajo son excesivamente estresantes o estás lidiando con una negatividad inmerecida e innecesaria, podrías encontrarte laborando en un ambiente tóxico. Entonces pregúntate: ¿crees que está en tu mano el manejar la situación de una manera más positiva? ¿puedes influir de alguna manera para cambiar ese ambiente o ajustarte a él? Si no es así, probablemente la solución no esté del todo a tu alcance. Y no existe nada más desgastante que un mal ambiente de trabajo. Si ya acudiste a todas las instancias pertinentes y las cosas no mejoran, quizás debas plantearte la posibilidad de buscar una nueva opción de trabajo.

4. Encuentra significado, propósito y emoción en lo que haces.

Pasamos la mitad de nuestra vida -o más- en nuestro trabajo. Si las presiones financieras son altas o tu trabajo demanda demasiado de ti, difícilmente encontrarás significado, propósito o emoción en él. La única forma entonces de equilibrar la vida y el trabajo bajo estas circunstancias, es encontrando esa satisfacción a través de relaciones constructivas y pasatiempos fuera del ambiente laboral. Buscar actividades de bien social o trabajos voluntarios, puede ayudarte a agregar propósito y significado a tu vida.

5. Promueve una actitud proactiva.

Encontrar un nuevo cambio frente a una situación profesional estancada puede ser una batalla cuesta arriba. Si bien suena cliché, recuerda que nada cambiará si tú no haces cambios primero. Incluso los cambios más pequeños al principio funcionarán. Después de todo, ¡cualquier cambio es un triunfo! Y sólo necesitas darte cuenta de que ¡el empoderamiento únicamente está bajo tu control!

Las consecuencias de una mala relación entre la vida y el trabajo

Es posible que estés experimentando las consecuencias de una mala relación entre la vida laboral y personal.  ¿Sabes cuáles son esas señales que te indican que existe un desequilibrio? Presta atención a estas cosas:

  1. Estrés
  2. Fatiga
  3. Depresión
  4. Baja autoestima
  5. Falta de energía
  6. Sueño inquieto
  7. Comida emocional
  8. Culpa
  9. Procrastinación

Establecer tu identidad solo a través del trabajo puede restringir tu verdadero sentido de ti misma. Puedes sentir que has perdido tu propósito y comenzar a experimentar una una pérdida de autoestima. Podemos identificarlo haciéndonos la pregunta: ¿Quién soy si me quitas mi trabajo?

Ten en cuenta que crear un equilibrio entre la vida y el trabajo es un proceso continuo y no ocurre de la noche a la mañana. Recuerda examinar tus prioridades y hacer cambios, si es necesario, para asegurarte de que estás en el camino y vivir tus sueños.

¿Alguna vez te has hecho estas preguntas?: Si estuviera libre de todas las cosas que me están reteniendo, ¿qué dirección tomaría mi vida? ¿qué realmente me haría feliz? Conocer la respuesta a esta pregunta podría ser la clave para lograr el equilibrio en este mundo siempre ocupado y siempre cambiante.

Llevar un equilibrio en nuestra rutina diaria no siempre es fácil, a menudo, se necesita buscar y reflexionar para descubrir a dónde queremos ir. Esto requiere tiempo y esfuerzo. Pero vale la pena la inversión si realmente valoras tu salud, tu tiempo y tus relaciones. La buena noticia es que el equilibrio se puede lograr con un poco de trabajo y esfuerzo.

Gestión del tiempo para lograr el equilibrio

La gestión del tiempo es importante cuando se trata de equilibrio entre la vida y el trabajo. Programar en tu calendario el “tiempo yo» es tan importante como cualquier otra cosa que hagas. El «Tiempo Yo» puede ser diferente para todos, así que echemos un vistazo a algunas de las maneras en que podrías implementar el tiempo personal en tu rutina diaria. Tomar posesión de tu vida y encontrar maneras de «quemar el estrés» es un regalo saludable que puedes comenzar a darte a ti misma. ¡Y es uno de los mejores regalos que recibirás!

  • El primer elemento de la lista es no permitir que el horario de todos los demás se convierta en tu horario. En otras palabras, no tengas miedo de decir «No». Esto no siempre es fácil. Como todo lo demás, la práctica te ayudará a defender tu vida y simplemente decir que no. Este puede ser un buen momento para implementar la ayuda de un “socio saludable” -o quizás dos- estos serán personas que saben y entienden lo que es más importante para ti, y te ayudarán a hacer que seas responsable de vivir la vida que deseas.
  • Establece metas realistas.  Si estás trabajando turnos de 16 horas cuatro o cinco días a la semana, es posible que debas comenzar a «subcontratar» algunas de tus tareas domésticas y mandados que te consumen más tiempo, para así liberar algún tiempo cuando estás en casa. Este es un buen momento para reflexionar y reevaluar tus tareas diarias y semanales. ¿Hay algo en esta lista que puedas delegar? ¿Qué otras cosas puedes agregar para «personalizar» esta lista específicamente para ti y tu tiempo personal? Considera si salir de la oficina más temprano una vez por semana puede ser una ventaja para ti, y pregúntate si esta es una expectativa realista.
  • Programa el tiempo con tu familia y amigos. Por extraño que parezca, es vital programar el tiempo con tu familia y amigos en tu calendario semanal. Con las exigencias diarias -tanto dentro como fuera del hogar- es fácil olvidar que los más cercanos a nosotros también necesitan ser priorizados. Cenar con un amigo o dar un paseo por el parque con nuestra mascota, debería tener un lugar especial en tu calendario semanal.
  • Despertar 30 minutos antes puede proporcionarte el espacio personal que necesitas para pasar tiempo a solas. Todos necesitamos nuestro tiempo y a veces nos sentimos renovados y revividos a primera hora de la mañana. Las mañanas son un buen momento para hacer un diario, meditar o incluso estirar nuestro cuerpo antes de que nuestros pies «golpeen el suelo» y empecemos con nuestras carreras diarias. ¿Qué te visualizas haciendo si te despiertas 30 minutos antes de la mañana?
  • Crear límites es a menudo difícil de lograr para muchas personas. Muchas veces sentimos culpa si hemos creado un límite que no es agradable para otros. Ten en cuenta que cuando nos cuidamos a nosotros mismos y seguimos nuestra sabia «voz interior», elevamos nuestra autoestima, aumentamos nuestra energía y sentimos un equilibrio más general. Sé consciente y consistente con los límites que haz creado. ¡Honra tus elecciones!
  • Deja de postergar. A menudo nos encontramos postergando por una gran variedad de razones. Si este es tu caso, sé honesta contigo misma y averigua por qué. Si te sientes abrumada con un proyecto en el trabajo, no tengas miedo de pedir ayuda. ¡Pedir ayuda es un signo de fortaleza! Revisa y comienza a entender cuál es realmente la razón subyacente de tu procrastinación.
  • Considera cada área de tu vida y evalúa dónde se encuentra el desequilibrio. Para lograr este paso con conocimiento, revisa las siguientes áreas:
  1. Propósito
  2. Mentalidad
  3. Relaciones Personales
  4. Carrera
  5. Finanzas
  6. Espiritualidad

 ¿Qué descubrimiento hiciste? Ten en cuenta que el desequilibrio entre la vida y el trabajo puede afectar varias áreas de tu vida al mismo tiempo. Escribe esas en las que sientes que el balance es urgente y evalúa cuáles serán tus próximos pasos. Si necesitas apoyo, yo puedo brindártelo a través de mi Programa de Coaching.

  • Si trabajas desde casa y estás revisando tu correo electrónico más de una o dos veces al día, es posible que necesites considerar el ajustar bien tu tiempo. Puedes hacer saber a otros que revisas tu correo a ciertas horas del día, y que después de una hora determinada, el correo electrónico será considerado en el «horario del día siguiente». Esto puede ayudarte a liberar parte de tu tiempo para otras actividades más importantes y comunicará a tus colegas un horario más formal.
  • Pregúntate para quién… Y para qué… quieres hacer tiempo durante esta semana.  ¿Eres tu misma «ese alguien»? Si es así, considera tomar un baño caliente, dar un paseo o escuchar tu música favorita. ¿Cuándo fue la última vez que bailaste cuando nadie te estaba mirando? Tal vez sea sólo cantar en la ducha. Siéntete libre de ser tú misma y tomar el tiempo que necesitas para recuperarte de un día largo y duro de trabajo.
  • Observa en tus cosas. ¿Qué hay en ellas? A menudo, las personas que sienten que no pueden conectarse con su pasión, no están buscando en los lugares correctos. Muchas veces hay poder en un libro o en uno de nuestros pasatiempos, y mirar en esta dirección es una gran manera de descubrir tus deseos.
  • Has tiempo para mantenerte activa y salir. El aire fresco puede afectar positivamente tu salud general, y traer equilibrio y felicidad a tu vida. Una caminata, un paseo en bicicleta o una puesta de sol, pueden marcar una gran diferencia en como decides empezar o terminar tu día, y puede ayudarte a equilibrar la vida y el trabajo.
  • Habla cuando las expectativas y demandas de trabajo sean demasiadas. Puede ser que te sientas incómoda, pero evalúa tu situación y determina si has comunicado tus sentimientos y opiniones a tus superiores. Prepara además una solución, esto mantendrá a todos apuntando hacia los mismos objetivos.
  • Toma descansos adecuados en el trabajo para mantenerte alerta y con energía. Esto también te ayudará a mantenerte enfocada en hacer espacio para tu tiempo personal en tu calendario y conectarte con los más cercanos. Bebe mucha agua y aliméntate de forma saludable durante todo el día. Tómate al menos treinta minutos para almorzar y sal de la oficina si puedes. Un cambio de escenario puede afectar de forma positiva, el resto de la tarde.
  • Al crear tu horario personal en tu calendario, asegúrate de incluir actividades que promuevan una buena salud mental. Algunas de estas actividades pueden incluir ir al gimnasio, un paseo por la naturaleza, una cena con un amigo, una clase de Yoga, o cualquier otra actividad que te quite la mente el trabajo y que sea algo que disfrutes. No tengas miedo de relajarte y dejar el estrés diario. Pregúntate: «¿Cuáles son esas cosas que me encanta hacer?» Anótalas y mantén esta lista a mano mientras comienzas a hacer espacio en tu calendario para todas esas cosas que amas.
  • Haz una cita contigo misma. Sí, así es, ¡haz una cita contigo! Tratarnos a nosotros mismos como a nuestra mejor amiga se siente bien y debe estar en la parte superior de nuestra lista. Hacer un tazón de palomitas de maíz y disfrutar tu película favorita, es un ejemplo de una cita perfecta contigo misma.
  • Pregúntate que funciona y qué no funciona en tu horario actual. Reflexiona sobre lo que ha funcionado en el pasado y luego determina lo que no ha resultado tan bien. No tengas miedo de probar cosas nuevas. Comienza a programar lo que es más importante para ti, y cómo equilibrar la vida y el trabajo.
  • Prioriza tus tareas. Planificar bien y evitar distracciones te ayudará a mantener el rumbo y alcanzar tus metas. Esto puede ayudarte a lograr un mayor equilibrio en tu régimen de vida laboral y familiar. Conformar un «equipo de apoyo» te ayudará a ti y a tus colegas a lograr objetivos y encontrar equilibrio en el lugar de trabajo. Esto te dará más libertad para programar en tu calendario el “tiempo yo” tan necesario.
  • Nutrirte a ti misma. Sigue una dieta sana y equilibrada e incluye mucha actividad física en tu rutina diaria. Descansa y duerme suficiente. Honra y escucha las señales que tu cuerpo te está enviando. Esto te ayudará a descubrir las actividades que disfrutas con tu familia, amigos, y también contigo misma, y será clave a la hora de equilibrar la vida y el trabajo

Poco a poco, construir más actividades en tu horario que son importantes para ti, será una manera fantástica de crear un equilibrio entre tus actividades personales y la vida laboral. Es posible que tengas que comenzar lentamente, pero establecer un horario con intención y hacerlo con sentido de equilibrio, es algo que probablemente llevas mucho tiempo esperando lograr.

Recuerda que el equilibrar la vida personal y laboral, exige un trabajo interno. Se trata de “cavar profundamente” y encontrar esas cosas que son significativas para nosotros. Toma conciencia de tus hallazgos y luego toma las medidas necesarias para lograr una vida equilibraba, satisfactoria y con propósito.


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