Respuesta y Reacción Emocional

Publicado por Catalina Rojas en

A lo largo del día, experimentamos muchas situaciones en las que reaccionamos de forma emocional. Cuando nos encontramos con situaciones que consideramos «malas o desagradables», tendemos a administrar mal nuestras vidas y, a menudo, no nos damos cuenta conscientemente de nuestro comportamiento. No nos damos cuenta de esta importantísima realidad: ¡Lo que no cambias, lo estás eligiendo! Para poder hacer un cambio, entendamos primero cuál es la diferencia entre Respuesta y Reacción Emocional.

Cuando estamos «ahogadas en emociones negativas», tendemos a decir cosas que no queremos decir, actuamos imprudentemente y tomamos malas decisiones. Las personas emocionalmente inteligentes han aprendido formas específicas de manejar las cargas emocionales de manera saludable. Sabiendo que cada vez que se sienten enojadas, desesperadas, celosas o arrepentidas, se presenta una posibilidad de transformar sus vidas.

Entendiendo nuestras emociones

Cada actividad mental da como resultado una sensación física específica. Esto es lo que llamamos: Emoción. Las emociones son combinaciones de experiencias mentales e impactos físicos, y estas expresan la totalidad de nuestra salud en un momento dado.

El sistema endocrino produce hormonas en respuesta a nuestras experiencias. Cuanto más radicales sean tus experiencias, más intensamente reaccionará tu cuerpo al liberar ciertas hormonas. Esto da como resultado fuertes emociones de profunda tristeza y odio, o profunda felicidad y dicha.

Recuerda esto: Incluso aquellas personas que parecen estar felices todo el tiempo, no lo son. Desde un punto de vista fisiológico, es imposible que nos sintamos felices todo el tiempo. Así como no es en absolutamente natural sentirnos demasiado «emocionales» constantemente. Lo anterior, porque la felicidad igual que el placer, la alegría, la ira y el estrés, son después de todo, emociones. Y las hormonas liberadas con ellas, se disuelven en el cuerpo después de determinado tiempo y vuelven a su nivel normal.

Para decirlo más claro: Las emociones son solo mezclas de hormonas temporales que se “enloquecen” dentro de nuestro cuerpo, provocadas por ciertas experiencias de la vida. Es por eso que cada emoción es especial, es válida y merece un reconocimiento total. Y por lo tanto es crucial tomar conciencia de este mecanismo psicológico de nuestro cuerpo. Esto marcará la diferencia entre Respuesta y Reacción Emocional.

Una vez que estás cargada de emociones (sean estas positivas o negativas) y eres consciente de ellas, puedes Responder en lugar de «Reaccionar». Esto son dos cosas diferentes. Reaccionar es un comportamiento automático que sucede exactamente, cuando dejamos que nuestras emociones dicten nuestras acciones. Responder, es tomar en cuenta nuestras palabras y acciones, además de sus consecuencias.

Respuesta y Reacción Emocional

¿Cómo manejar la Respuesta y Reacción Emocional?

Somos seres emocionales y tenemos que aceptar esta realidad. Un impulso de emociones de placer o emociones de estrés siempre tiene un cierto desencadenante de actividad mental y/o influencias físicas. Por eso, ¡las emociones son excelentes maestras en la vida! Nos ayudan a comprendernos a nosotras mismas, qué es lo que queremos, y también, qué es eso que realmente no disfrutamos.

Todo se reduce a algunos patrones específicos, que las personas emocionalmente inteligentes conocen y siguen en su vida diaria. A continuación analizaremos tres de estos patrones.

1- No dejarse llevar cuando estamos cargadas de emociones.

Nuestras emociones influyen mucho en como decidimos, como hablamos y como actuamos. Seguramente ya has experimentado situaciones en las que le dijiste algo a alguien que no querías decir de esa manera. Tu enojo «te empujó» y lo que dijiste fue solo para lastimar a esa persona. O probablemente, en alguna ocasión le hiciste promesas a alguien en un día en el que te sentías increíble. Pero luego, un tiempo después, ya no sentiste la capacidad de mantener ese compromiso.

Tal vez un amigo te invitó a salir y accediste. Y luego, unos días después, no estabas de humor, por lo que le cancelaste. Tal vez tuviste un mal día, y sientes que todo el esfuerzo que pusiste en tu trabajo no tiene sentido, y entonces piensas en renunciar. Observa a continuación la regla que aplica detrás de estos escenarios que todos hemos experimentado. Es así de fácil:

  • Nunca respondas cuando estés enojada.
  • No hagas una promesa cuando estés feliz.
  • Nunca tomes una decisión cuando estés triste.

Esto puede parecer antinatural al principio, pero esta regla nos ayuda a ser más conscientes cuando tratamos de ver las cosas objetivamente. Con esta regla, evitaremos lastimar a otros, tomar decisiones estúpidas o actuar de manera contraproducente. Así como también dominaremos nuestra Respuesta y Reacción Emocional.

2- Utiliza tus Emociones como Maestras.

Una forma común pero altamente contraproducente de lidiar con las emociones es ignorarlas. Claro que esta parece ser la forma más rápida de deshacerse de ellas «a corto plazo». Pero -y probablemente ya sabes esto- no te servirá de nada ignorar tus emociones, ¡especialmente cuando estas son recurrentes!

¡No se trata sólo de superar tus emociones! Se trata de escuchar atentamente lo que estas intentan decirte sobre esa experiencia que estás viviendo. Por ejemplo, una emoción negativa revela una parte de ti misma que no has sanado. Las cosas que más te molestan, ¡no están ahí al azar! Se trata de tu propia mente que trata de identificar lo que en tu vida puedes -y debes- transformar o solucionar.

Las emociones siempre tienen una razón de ser y son creadas por tus pensamientos. Las emociones negativas se remontan a pensamientos específicos que ocupan tu mente. Una vez que identificas por qué algo te está desencadenando determinada emoción, podrás comprenderla, liberarla y generar un cambio positivo a partir de esto. Porque recuerda:

«Todo aquello que no estás cambiando, lo estás eligiendo»

Veamos algunas emociones más de cerca…

La ira o el enojo, son emociones que pueden ayudarte a ver tus prioridades con mayor claridad. ¡Intentan ponerte en acción! Entonces, si sientes celos de alguien, esto te está ayudando a comprender lo que realmente quieres en tu vida. Aunque no necesariamente quieres exactamente lo mismo que esa persona tiene, esa ira o enojo que experimentas, es por el hecho de que esa persona está permitiéndose perseguir algo… mientras que tú no.

La vergüenza, es un sentimiento que se presenta cuando sabemos que no nos comportamos de una manera que nos enorgullece. Puede ser una señal de que no nos aceptamos completamente por lo que somos o de que no tenemos la plena confianza de que estamos haciendo lo mejor que podemos, con lo que tenemos.

El arrepentimiento, nos muestra lo que es absolutamente necesario crear. Tendemos a lamentarnos por lo que NO hicimos, más de lo que lamentamos aquello que hicimos. Esto es una señal de que tenemos que actuar para estar a la altura de nuestras expectativas, ¡porque finalmente, esto es lo más importante!

Así, cada emoción tiene una causa mucho más profunda que quiere ser reconocida y comprendida. Y cada emoción generará una Respuesta o una Reacción Emocional. Enfrentarlas y resolverlas, ¡siempre contribuirá a tu evolución!

Respuesta y Reacción Emocional

3- Siempre elige tu crecimiento antes de «lo más fácil»

Después de un duro día de trabajo tenemos, entre otras, estas dos opciones: Podemos decidir ver la televisión o trabajar en alguno de nuestros proyectos personales. Marcar otra tarea pendiente en nuestras listas y trabajar para nosotros mismos resultará en cantidades similares de Dopamina (la hormona de la recompensa) que ver la televisión, por ejemplo. Aún así, la decisión es nuestra. Veamos…

  • Es más fácil ver una serie de televisión, que trabajar en nuestro proyecto personal.
  • Pedir comida rápida, es mucho menos complicado que preparar una cena fresca.
  • Es más sencillo no prestar atención a las personas que nos rodean, que poner interés en escucharlas y tratarlas bien.
  • Es más cómodo quejarse de todo aquello que nos molesta, en lugar de tomarnos el tiempo para tratarnos con cariño y cuidarnos profundamente.

Muy a menudo, la Dopamina -que se libera con las sensaciones placenteras- es demasiado «seductora» para ignorarla. Sin embargo el tiempo nos demuestra que hay muy poco crecimiento en el camino que es «concebiblemente fácil de trotar». Lo que quiero decir con esto es que el camino fácil se siente muy placentero a corto plazo, pero si pensamos en una mayor remuneración (como la que se experimenta al recoger una cosecha después de una larga y ardua labor de siembra) definitivamente lo que decidamos hacer hoy impactará en nuestro mañana.

Para hacerlo más claro veamos esta comparación:

  • Ya sea que decidas ver la televisión en exceso o usar este tiempo para invertirlo en un proyecto personal, esa acción que elijas realizar tendrá un impacto completamente diferente en tu vida futura y en tu libertad.
  • Independientemente de que decidas comer comida rápida o preparar un plato saludable, esto tendrá un impacto completamente diferente en tu salud y bienestar físico a largo plazo.
  • Si decides prestar, o no, atención genuina a las personas que te rodean y escucharlas, esto tendrá un impacto inmenso en la calidad de tus relaciones, el amor y la atención que recibes de ellos en tu vida.

«Elige siempre tu crecimiento antes que el camino más fácil»

Esto no significa que no debas comer nunca comida rápida o que no debas relajarte mirando televisión de vez en cuando. Tampoco significa que por regla general, tengas que sacrificar un hermoso hoy por un mejor mañana. Lo que esto significa simplemente es que debes estar consciente y asumir la responsabilidad de tus acciones.

Cada decisión de hacer o no hacer algo, inevitablemente se acumulará en un resultado determinado. Porque son esas cosas que haces día a día las que te pagarán -o te causarán problemas- al final. Recuerda esto: Tu cuerpo responde a tus experiencias liberando ciertas hormonas, y es tu decisión permitir que la respuesta a esas emociones genere, como recompensa, acciones poderosas dedicadas a tu crecimiento a largo plazo.

En conclusión 

Las personas emocionalmente inteligentes aprenden formas específicas de manejar las cargas emocionales de manera saludable. Este tipo de personas conocen la diferencia entre la Respuesta y la Reacción Emocional. Todo se reduce a algunos patrones específicos que las personas emocionalmente inteligentes siguen en su vida diaria. Las resumimos así:

• No actúes de manera impulsiva cuando estés atrapada por las emociones. Nunca respondas cuando estés enojada, nunca hagas una promesa cuando estés feliz y nunca tomes una decisión cuando estés triste.

• Usa tus emociones como maestras, ya que revelan partes de ti misma que no han sanado. Una vez que identifiques por qué algo te está desencadenando una determinada emoción, puedes comprenderla, liberarla y generar un cambio de vida positivo a partir de esto. Recuerda: «Lo que no estás cambiando, lo estás eligiendo».

• Elige siempre tu crecimiento antes que «el camino más fácil». Finalmente, son esas pequeñas decisiones que tomas día a día las que te pagarán, o te causarán, problemas al final. Tu cuerpo responde a tus experiencias liberando ciertas hormonas. Permite que tu respuesta a esas emociones genere, como recompensa, las acciones poderosas que contribuirán a tu crecimiento a largo plazo.

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